
Lo verdaderamente increíble, es la vida misma. EL DESCUBRIMIENTO(Por José Aº del Puerto)
MADRID, 1973Éramos una
pandilla de ocho o diez chavales y todos rondábamos los 13 años. Por las
tardes, cuando terminaban las clases y salíamos del colegio nuestro
entretenimiento habitual era jugar en la calle.
El futbol,
el escondite,...